LA MIRADA DEL SILENCIOUna vez más voy a emprender otra aventura. Esta vez un continente nuevo para mí: América. Será un largo recorrido: Argentina-Chile…San Carlos de Bariloche, Ushuaia, Buenos Aires; 4.000 kilómetros, 90 días, un gran reto y como bandera el afán de superación personal. Este es un proyecto que pondrá a prueba mi mente y mi cuerpo. La dificultad no son sólo los kilómetros por recorrer, ni el tiempo que necesitaré para ello; otros factores como las adversidades del clima, el desconocimiento de cada tramo del trayecto, la soledad y el silencio que me acompañan, harán de esta travesía un camino para abrir las fronteras entre oyentes y sordos. He ido creciendo como biciaventurero a través de mis rutas anteriores: Portugal, Italia, Irlanda, Camino de Santiago, Ruta de la Plata, Camino del Norte, Ruta de Don Quijote,… Kilómetro a kilómetro he madurado y al terminar una ruta mi ilusión ya ponía el primer paso para una nueva aventura. En esta travesía conoceré una nueva cultura, buscaré el contacto con la gente, intentaré luchar para superar la lejanía que impone el no poder escuchar todos aquellos sonidos que la vida nos regala. Para mí es importante acercar el mundo de las personas sordas a las personas que voy encontrando en mis trayectos. Me gustaría visitar un colegio para niños sordos, conocer cuál es su situación, sus necesidades, sus inquietudes,… y compartir con ellos mis experiencias. Cuando regrese de esta aventura, mi sueño es escribir un libro: La Mirada del Silencio. Me ayudarán en la redacción del texto María José y en el diseño fotográfico mi hermano Juan Antonio. Durante estos noventa días captaré todas mis sensaciones en imágenes, para crear un lenguaje que compartamos oyentes y sordos, aquel que no necesita de la palabra hablada: el lenguaje de la mirada. La seña es mi voz en el día a día. Cuando regrese las imágenes serán mis palabras. El reflejo de un sueño hecho realidad. |